Sobre los Albergues de Serín y Poago
.
.
.
© Belén Herrera
 

La Nueva España, 24.09.08

Pilar Pintos: "La gestión que realiza Altarriba en la perrera es correcta"


Sobre las eutanasias

La Fundación Altarriba jamás ha ordenado ni permitido proceder a la eutanasia de animales en los albergues que ha gestionado por razones económicas ni de equilibrio entre entradas y salidas. Parece que se olvida que nuestra entidad es probablemente la organización proteccionista de España que más ha luchado para erradicar en nuestro país esta práctica y, regentando en su historia más centros de acogida que nadie, ha invertido también en veterinarios más medios económicos que nadie a fin de proteger la vida de los animales.

No obstante, lamentablemente, hay animales irrecuperables desde el punto de vista de su salud y sufren dolorosamente su enfermedad y, en estos casos, atendiendo al conocimiento de los veterinarios que la asesoran, aceptan la eutanasia porque lo contrario es una crueldad. Siempre, en estos casos, se pide al veterinario que documente la razón de su práctica. Nadie de buena fe puede cuestionar esta política, que es modélica y que ha sido aceptada por diferentes municipios, entre ellos Gijón, al que hay que reconocer este hecho en favor de los animales abandonados.

Septiembre 2008


Nueva visita a Gijón

El director de la Fundación Altarriba, Luis Luque, visitó de nuevo Gijón los pasados 4 y 5 de septiembre con el objeto de comprobar las medidas que se están tomando en relación con los albergues municipales de Serín y Poago, manteniendo en este sentido largas conversaciones con la nueva directora, Pilar Álvarez, que había sido confirmada en su cargo a principios del pasado mes de agosto. Luis Luque, que aprovechó para saludar al personal de ambos centros, que le manifestaron su interés en que Altarriba pudiera continuar con su gestión y renovar el convenio con el Ayuntamiento (de carácter anual, y que expira el 31 de diciembre) señaló claramente que, por parte de Altarriba, sería así, si el Ayuntamiento de Gijón lo consideraba oportuno.

Durante los días de su estancia en la ciudad, tuvo oportunidad de mantener una nueva entrevista con la Concejala Delegada del Área de Participación y Atención al Ciudadano, Mª Pilar Pintos García, en la que trataron sobre algunos temas relacionados con la gestión de los albergues.

Septiembre 2008


Cambios en la Fundación Altarriba en Gijón

Por deseo propio, la anterior directora de la Fundación Altarriba en Gijón y responsable de los albergues de Serín y Poago, ha renunciado a las labores que impulsaban estas actividades, quedando desvinculada de las mismas.

Para reemplazarla, la Fundación Altarriba ha nombrado a Doña Pilar Álvarez, y así se lo ha comunicado al Excmo. Ayuntamiento de Gijón, en cumplimiento del acuerdo actual, cuya vigencia expira el próximo 31 de diciembre, al tratarse de un acuerdo anual.

Antes de que finalice, la dirección de Fundación Altarriba presentará por su parte un programa al Ayuntamiento que pueda servir de guía para impulsar en el municipio la protección de los animales, el respeto hacia ellos y el mejor cumplimiento de las leyes de protección animal del Principado.

Luis Luque
Director
Fundación Altarriba, Amigos de los Animales

Agosto 2008

Asalto al Albergue de Serín (Gijón)

La noche del pasado viernes 19 al sábado 20 de septiembre fue asaltado el Albergue para animales abandonados de Serín (Gijón), en un acto vandálico en el que entre otras cosas se lanzaron al suelo barbitúricos (que podrían haber sido ingeridos por los animales), se abrieron e inutilizaron varias cajas de medicamentos, y se soltaron perros con el consiguiente riesgo de graves peleas entre ellos. Los autores realizaron además distintos destrozos en las instalaciones, desmontaron y robaron cuatro cerraduras, y realizaron pintadas en las que se acusaba a Fundación Altarriba de matar perros en Gijón, y se nos llamaba “ladrones”, pintadas que coincidían en forma y color con las hechas días antes en el Albergue de Poago con el mismo contenido. La Guardia Civil, que se ha hecho cargo de la investigación, rastrea también los mensajes amenazadores que, en días previos y a altas horas de la noche, habían recibido las trabajadoras de Serín en sus teléfonos móviles, enviados todos con número oculto excepto dos (uno de ellos ya identificado el titular, que ha resultado ser una empleada).

A este respecto, queremos hacer las siguientes puntualizaciones:

  1. Fundación Altarriba ha recibido por escrito en el pasado reciente distintas amenazas de llevar a cabo una campaña pública de acusaciones si no se plegaba a las exigencias de quienes las remitieron. La propia existencia actual de esa campaña indica que por supuesto no nos hemos plegado, y que, conociendo de antemano las acusaciones que se nos harían, es obvio que no tenemos nada que ocultar ni que temer, ya que en otro caso hubiera sido francamente estúpido por nuestra parte correr el riesgo.
  2. Los hechos referidos al inicio se producen en un momento en que estamos siendo finalmente atacados y difamados sobre todo vía Internet (con la difusión a personas y entidades proteccionistas). El origen está determinado, así como su objetivo, que no sería otro que lograr por esa vía el control de ambos albergues municipales, en este momento gestionados por nuestra entidad por convenio con el Ayuntamiento de Gijón que tiene carácter anual y con vencimiento en diciembre próximo, por lo que suponemos que los ataques irán in crescendo.
  3. Al margen de la bajeza personal de los instigadores de dicha campaña, y de la forma en que engañan a la gente que se preocupa por los animales y cree que una difusión de ese tipo siempre contiene verdades, consideramos aberrante poner en peligro la vida de animales de forma intencionada para obtener un fin mundano, y si además quien lo hace se llama a sí mismo proteccionista, se transforma en deleznable. Nos da miedo pensar que gente tan retorcida pueda contar en ninguna parte con algún apoyo a su causa.
  4. Fundación Altarriba fue acusada en primera instancia de desviar fondos, en segunda de matar a los animales como vulgar empresa de exterminio, y ahora en tercera se da un paso más, este sí gravísimo, que es el ataque directo a los animales, un hecho que no estaba incluido en las amenazas previas y que en ningún caso imaginábamos que se utilizaría como recurso de presión.
  5. Para quien tiene suficiente sentido común, esta campaña arroja tres únicas verdades:
    1. que el Ayuntamiento de Gijón a través de sus interventores cumple su obligación de supervisar el destino de las subvenciones que otorga,
    2. que Fundación Altarriba no ha sacrificado jamás, ha sido pionera en ese punto, lo ha hecho llegar a distintos niveles legislativos, y ha gastado millones en estos diez años en sacar adelante a animales que se daban por desahuciados,
    3. que toda la campaña de desprestigio y ataque desprende un hedor muy destacado, y alejado por completo de cualquier respeto por los animales.
  6. Las acusaciones que nos hacen, coordinadas desde dos frentes, son insostenibles además de falsas, y simplemente suponen para nosotros una situación harto desagradable que nos hace perder tiempo (a nosotros y a otros) para lo que realmente importa. Que hasta ahora hayamos mantenido en este tema una prudencia y una discreción acordes con nuestra forma de trabajar, no significa que vayamos a tolerar ni un ataque más a los animales, y la sociedad gijonesa tampoco debe hacerlo, porque al fin y al cabo son animales gijoneses los que han intentado dañar y es a esos ciudadanos a quienes en mayor medida se engaña.

Es la primera vez que Fundación Altarriba sufre un asalto a un centro que está bajo su responsabilidad, aunque acciones así se producen a lo largo de la geografía española de forma continuada, pero al menos en nuestro caso, y por pura suerte, no hemos tenido que lamentar la muerte o intoxicación de ningún animal. En este caso hablamos de gente vinculada (al menos de nombre) al movimiento proteccionista, que no puede alegar nada más que la infamia como única defensa, que actúa como una banda callejera que para nosotros está completamente desvinculada de la ejemplar ciudadanía de Gijón, y que acaba de demostrar que los animales le importan muy poco, si sacrificando a alguno de ellos pueden obtener lo que buscan con tanto ahinco.

Fundación Altarriba
23 Septiembre 2008


¿Defender a los animales?

Algunas personas, desde dos puntos distintos, Gijón y Cervelló (Barcelona), han intentado en las últimas semanas quebrar la confianza que desde siempre se ha tenido en la Fundación Altarriba, difundiendo con los medios a su alcance calumnias y falsedades, con dos posibles objetivos: hacerse con la gestión de los refugios –tres en total-, que en la ciudad asturiana son de titularidad municipal y en la catalana es privado y, simultáneamente, formando parte de esta estrategia, desviarnos de nuestro camino. Naturalmente, el fondo que han pretendido en sus argumentos es que ellos sí se preocupan por los animales, y Altarriba no, y que en sus manos todo iría mejor; en las nuestras, por supuesto, y por el contrario, es un desastre, y la intencionada base argumental les ha conducido a la mentira y, a través de ella, a tratar de desprestigiarnos, utilizando la violencia verbal y, en algunos casos, también la física, como sucedió en el albergue de Serín en Gijón, la noche del 19 al 20 de septiembre, en la que unos desalmados entraron allí causando destrozos y poniendo en peligro la vida de los animales, días después de que iniciáramos cambios que han afectado a personas del grupo al que nos referimos.

La tanta veces ciega condición humana produce también este tipo de personajes que, como células cancerígenas, intentan destruir tejidos sanos y se descontrolan a sí mismas. Son un residuo para cualquier sociedad, carne para psiquiatras y, ya en el código de Hammurabi, exhibido hoy con orgullo en Museo de Louvre, y sin que pretendamos llegar tan lejos por supuesto, se castigaba con la muerte a los que utilizaban la calumnia como base de sus acusaciones. Y de esto hace miles de años.

Resulta por lo demás curioso y triste que un tema como el de la protección de los animales, que requiere tantas dosis de sacrificio y generosidad, y una mente abierta y sana, produzca estas mezquindades y mediocridades con la excusa de que es por el bien de esos mismos animales. Fundación Altarriba trata en su justo derecho, y con las medidas que considera necesarias, de contrarrestar a este tipo de personas. El empleo de nuestras fuerzas, siempre utilizadas a favor de los animales, desde el primer día, también tiene que tener en cuenta estos hechos. Podemos, quizás, equivocarnos en algunas de nuestras decisiones, pero no somos un desordenado ejército de Pancho Villa que hacemos lo que nos da la gana y, por tanto, que nadie nos venga alzando la bandera de su amor a los animales, con actuaciones en las que comprendes que su ego es lo único importante, y con él quiere justificarse todo, incluyendo el daño a lo que pretenden defender. Es una pena.

Pero desde Fundación Altarriba tenemos la responsabilidad de seguir el camino que emprendimos en 1998, de continuar con nuestra labor y de hacer poco caso del zumbido de las moscas, y del polvo de la tierra que pisan nuestros zapatos.

Luis Luque
Septiembre 2008


Defendiendo a los animales en Gijón

Pilar Álvarez, nueva directora de Fundación Altarriba en Gijón y responsable de los albergues municipales de Serín y Poago, se ha hecho cargo de su responsabilidad el lunes 11 de agosto de 2008, sustituyendo así a la anterior directora que ha dimitido aduciendo razones particulares. Durante esta primera jornada, Pilar Álvarez estuvo acompañada por la Directora Adjunta de la Fundación, Eva M. Ruiz, quien se había trasladado expresamente a Gijón con esta finalidad. A primera hora de la mañana, ambas mantuvieron unas reuniones, entre otras con la Concejala del Ayuntamiento de Gijón, María Pilar Pintos. Posteriormente se trasladaron a Serín y Poago, donde mantuvieron conversaciones con los colaboradores. Todos los servicios de atención a los animales están asegurados.

Altarriba aprovecha para señalar que todas las partidas económicas aprobadas y recibidas del Ayuntamiento de Gijón han sido siempre invertidas íntegramente, desde el primer día, en atender las necesidades de los animales de Serín y Poago, como así consta tanto en su propio control contable como en los llevados a cabo por los interventores del propio Ayuntamiento. A estas partidas, sin cargo alguno para el Ayuntamiento, Fundación Altarriba ha aportado otras cantidades procedentes de socios y de donativos, con la finalidad de ayudar y mejorar la gestión.

Como es norma en todos los albergues, propios o ajenos, gestionados por la Fundación Altarriba (seis en la actualidad), las órdenes han sido en todo momento muy claras en el sentido de prohibir la eutanasia de los animales recogidos, con independencia de su edad y otros factores, salvo aquellos casos en los que, bajo la supervisión veterinaria, se pueda comprobar que el animal tiene una enfermedad irreversible y sufre dolorosamente con ella. La posible excepción de estos casos debe estar perfectamente documentada. A este respecto, se recuerda que Altarriba ha sido siempre la entidad española que probablemente más ha luchado para erradicar la práctica del sacrificio en los centros de animales abandonados.

Aún conociendo entidades muy serias de fuera de nuestro país, la Fundación Altarriba tiene también prohibido desde siempre el envío de animales al extranjero, por razones de saturación, y cualquier adopción en este sentido ha ordenado que se haga directamente por nuestra organización, y nunca con la finalidad de aliviar el exceso de animales, enviándolos a centros de otros países o de aquí, donde quizás practican la eutanasia cuando no consiguen colocarlos.

En relación con Serín y Poago, de la única entidad animalista extranjera que la Fundación ha recibido ayudas (económica y material) ha sido de HelpThem (Holanda), que agradecemos sinceramente y que en todos los casos se emplearon en Gijón. Altarriba no ha mantenido relaciones de colaboración (ni oficialmente ni de forma autorizada) con ninguna otra organización con respecto a Serín y Poago, ni tampoco con ninguna entidad española. Si alguien lo ha hecho ha sido con desconocimiento nuestro, y a nuestras espaldas; no nos consta, pero de ser así, resultaría ser una mala práctica de quien quizás, si se confirmara este hecho, se tomó atribuciones que no le correspondían y nos parecería muy grave, por tratarse de algo expresamente prohibido en la Fundación.

La Fundación Altarriba entiende que la labor de proteger a los animales es dura y difícil, y no todo el mundo está dispuesto a los sacrificios que exige. Esto es comprensible. Pero ésta es razón de más para apartar de nuestro camino a quienes sin una información suficiente o movidos por intereses extraños, que dicen basar en su amor a los animales, actuan al final contra ellos, extendiendo bulos y medias verdades o falsedades enteras, tratando de contaminar la actuación de quienes se plantean esta actividad con la máxima seriedad y responsabilidad.

Altarriba tiene en su trayectoria por costumbre no entrar en polémicas ni en dimes y diretes ociosos, y es una entidad absolutamente independiente que actúa, en los programas y compromisos que asume, con los únicos condicionantes de procurar la defensa de los animales y los medios, económicos y humanos, de que dispone para ello, mostrando su agradecimiento a cuantos ayudan y colaboran a esta causa y, en este caso, en primer término, a las ciudadanas y ciudadanos del municipio, al mismo tiempo que al Ayuntamiento de Gijón, y a la concejalía delegada para asuntos y materias relacionados con los animales de compañía, por una actitud que desde hace años está siendo un ejemplo para muchos municipios españoles.

Gloria Casas
Presidenta del Patronato de la Fundación Altarriba

Barcelona, 12 de agosto de 2008

 
Fundación Altarriba: Pau Claris 87 - 08010 Barcelona | Teléfono (+34) 93 412 00 73 | altarriba@altarriba.org
© Fundación Altarriba, Amigos de los Animales