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Desde Fundación Altarriba, reconocida por la Generalitat de Catalunya como entidad protectora medioambiental, os recordamos la importancia de respetar el medio ambiente para proteger a las especies animales y su hábitat. Sobre todo aquellas que se encuentran amenazadas. Es nuestro mundo, el de todos los seres vivos: ¡cuidémoslo! 

¿Sabías que los elefantes...?

Desde Fundación Altarriba nos solidarizamos con el Elefante: el mes de Junio estamos de luto por la muerte de Satao, el mayor elefante del mundo, que vivía en el parque de Tsavo en Kenia, hasta que hace dos semanas fue asesinado y decapitado por cazadores furtivos para quitarle los colmillos.

Queremos dedicar este artículo a Satao y a todos aquellos elefantes que son maltratados y asesinados por el hombre.

Sus dos grandes virtudes han sido sus mayores desgracias: los colmillos de marfil y su inteligencia. Desde el momento en que los colmillos de marfil despertaron interés en el ser humano, son la principal causa de la muerte del elefante. El marfil es un elemento muy cotizado para tallas de escultura, como objeto de decoración muy apreciado por coleccionistas, y para teclas de piano; aunque su comercialización es ilegal, sigue practicándose, y es un gran negocio lucrativo. La muerte de un animal se justifica con un objeto de decoración. La especie humana demuestra, de nuevo, como subestima al resto de especies ignorando que todos somos seres vivos.

Otra causa de su muerte y cautividad es su inteligencia y docilidad. Debido a que son amables e inteligentes, el ser humano se sirve de ellos para lucrarse como espectáculo en circos y zoos.

Para aprender a respetar a esta maravillosa especie animal, os queremos contar cómo son y cómo se comportan, con la esperanza de fomentar el amor hacia estos seres excepcionales.


Conozcámoslos un poco mejor, características y peculiaridades 
• ¿Sabías que actualmente solo existen en el mundo dos especies de elefantes, el africano y el asiático?
• Es el animal terrestre más grande, y en cambio únicamente se alimenta de hierbas. Son seres herbívoros, pero no pueden comer cualquier hierba, ya que no pueden digerir la celulosa. Así que se pasan ¾ partes de su tiempo (día y noche) seleccionando, recogiendo y preparando sus alimentos

• Pueden llegar a comer 200kg de vegetación al día, dependiendo del tamaño y del hábitat. Y llegan a beber ¡hasta 225 litros diarios de agua!

• Debido a que ingieren gran cantidad de alimento diario, los elefantes poseen a lo largo de su vida seis juegos de dientes masticadores.

• En cuanto a su tamaño, el elefante adulto africano puede alcanzar hasta 3 metros de altura, 9 metros de longitud y 7.500 kg de peso. ¡Es un gigante vegano!

• Su trompa es una combinación del labio superior y la nariz. Forman un órgano único que utilizan para tocar, coger, oler, beber, saludar y acariciar; es lo bastante fuerte para arrancar raíces de árboles, y a su vez tan sensible como para recoger con delicadeza minúsculos frutos de los árboles.

• La trompa se compone de 15.000 músculos, y por ello los bebés elefante necesitan bastante tiempo para aprender a saber utilizarla.

• Los elefantes africanos poseen enormes orejas que pueden medir hasta 2 metros. Están formadas por una compleja red de vasos sanguíneos y actúan como órganos de termorregulación. Al aletearlas, la temperatura de la sangre puede disminuir hasta cinco grados centígrados.

• Presentan la piel de todo su cuerpo arrugada por la necesidad de mantener su temperatura corporal. Las arrugas aumentan la superficie, por lo que es mayor la que se moja cuando entra en contacto con agua. Así mismo, en las cavidades de las arrugas se mantiene por más tiempo la humedad que les permite refrescarse.

• La posición de sus orejas y de su trompa puede mostrar el estado de ánimo en el que se encuentran los miembros de esta admirable especie animal. Y a través del olfato pueden detectar la salud de otro elefante o su condición sexual.

• Tienen el sentido del oído muy desarrollado: producen una amplia gama de sonidos a través de los cuales expresan diversas emociones. Utilizan infrasonidos, por lo que pueden comunicarse con individuos de su misma especie a varios kilómetros de distancia. Estos infrasonidos se propagan por el aire y por el suelo. Al ser mayor la velocidad de propagación por el suelo, detectan el sonido antes por sus patas que por los oídos. En el tsunami ocurrido en el año 2004 en la costa de la mayoría de países del océano Índico, fueron los primeros animales en detectar, a través de sus patas, lo que estaba ocurriendo.

• Este desfase en la recepción del sonido sirve al elefante para estimar la distancia a la que se encuentran sus congéneres.

• Los elefantes en estado salvaje tienen recuerdos notables. Parecen recordar durante años las relaciones que han mantenido con gran cantidad de elefantes. Memorizan con facilidad los lugares en los que pueden encontrar agua y alimento, y transmiten esta información de generación en generación. Son capaces de reconocer la llamada de más de 100 individuos.

• Tienen un gran sentido de manada, en la que es la hembra matriarca la que está a cargo.

• Al caminar, las hembras posan las patas traseras sobre la huella de las delanteras, dejando solo un rastro de dos. Los machos, en cambio, dejan cuatro huellas.

• La muerte de un elefante afecta a toda la manada, que vela su cuerpo incluso durante horas y realiza muestras de respeto. Se han dado casos de manadas que han irrumpido en aldeas para recuperar el cadáver de alguno de ellos, que hubiera muerto de forma accidental, y hubiera sido enterrado allí.

Desde Fundación Altarriba os pedimos que colaboréis concienciando a vuestros seres queridos y amigos cercanos sobre el cuidado y la necesaria recuperación y conservación del Elefante.

Para ello, os dejamos un maravilloso documental con el que podréis disfrutar aprendiendo de los elefantes.

Escucha el audio de del reportaje sobre la caza de elefantes y el tráfico de marfil, del programa "La rosa de los vientos" de Onda Cero, del pasado 12 de julio, en el que colaboró Fundación Altarriba.

 
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